NOSOTROS HACEMOS LAS CONEXIONES, NO EL ALIGORITMO.

Las publicaciones que hice en mi instagram esta semana crearon una conversación.

Con comentarios y también con mensajes privados.


He aprendido mucho sobre cómo nos sentimos acerca de Instagram esta semana, y en conclusión y en una nota positiva, se trata de pensar en las publicaciones como semillas que plantamos.

Pero déjame desarrollar un poco.


Bien, hay una gran contradicción en muchos artistas.


Por un lado, les gustaría que sus publicaciones funcionen y obtengan más seguidores, y por otro lado, muchos de ellos detestan las redes sociales.


Como creadora de una página en la que comparto el trabajo de artistas de forma gratuita, @fandeestampados me piden que haga publicaciones sobre libros, clases, ofertas de trabajo, promociones de tiendas, etc.


Lo hago con gusto sin pedir nada a cambio.

Me encanta cuando después de una de mis publicaciones, el artista tiene muchos seguidores nuevos, me alegra que los artistas talentosos con pocos seguidores sean más conocidos.

Hago lo mismo con los grandes nombres, trato a todos por igual.


Busco interacción y comunidad, no sólo números.


Por otro lado, cuando se trata de mi cuenta de estudio de diseño @gloriasurfacepatterndesign o mi cuenta de marca @gandsilk, busco clientes, no busco me gustas.


Instagram se convierte en una herramienta para hacer que mis productos y diseños lleguen a clientes potenciales y ahí es donde entra la idea de plantar esa semilla.


Expones al mundo tu trabajo y, tarde o temprano, la persona adecuada lo verá.


El precio a pagar por plantar esas semillas es que la gente te deje de seguir, sea grosera, te ignore ... lo que sea.

Pero el resultado merece la pena.


Grandes artistas han comenzado su carrera en Instagram: @cj_hendry @ patricia.otero @marcel_van_luit, por nombrar algunos. Y no hay duda acerca de sus talento.


Veo que hay una asociación de artistas certificados con artistas talentosos. Muchos artistas brillantes son autodidactas. Incluso en medios no visuales como la poesía, muchos poetas prosperan a través de publicaciones de Instagram antes de ser publicados.


Creo que instalar un poco de amargura en el hecho de que no seas reconocido por seguidores y likes después de haber estado muchos años en la industria y ser duro con los artistas nuevos sin diplomas y con pocos años de experiencia, no es saludable.


La única acreditación que necesita un artista es la obra de arte en sí.

Nadie tiene que menospreciar a nadie.

Barbra Streisand tiene menos seguidores que las estrellas del pop y nadie duda de que es una de las más grandes.

No preocuparse en absoluto por las redes sociales es genial, como Barbra, muchos artistas destacados no necesitan las redes sociales en absoluto.


El problema es cuando quieres los me gusta, quieres los seguidores y, como no los tienes, detestas las redes sociales.

Eso es lo que encuentro injusto.


Desde la pandemia, las ferias y las formas tradicionales de conocer a los clientes han cambiado. Debes poder utilizar ZOOM, asistir a reuniones virtuales y compartir tus diseños digitalmente para que los clientes puedan verlos.


Seguir pensando que en 2021 el arte digital es inferior, es en mi opinión no querer ver cómo funcionan las cosas para los freelancers.

Por supuesto, si eres parte de una empresa o estudio o tienes un agente, las cosas pueden quedar un poco como estaban.


Pero aquellos de nosotros, como yo, que vendemos ficheros digitales, tenemos tiendas online y vivimos en lugares sin oportunidades en la industria textil, debemos confiar en las redes sociales.


Entonces, incluso si publiqué acerca de todas las cosas extrañas que enfrentamos al exponernos a nosotros mismos y a nuestro trabajo, creo que vale la pena.


Los archivos que enviamos deben ser correctos y no importa cuántos artistas tengan miles de Me gusta, al final, si los archivos son un desastre, solo tendrán unos elogios que no les llevarán a ninguna parte, ya que en Instagram, casi todos los estampados se ven geniales.


Aprendí habilidades digitales en línea, estoy muy agradecida de vivir en esta era.

Tengo un diploma de Diseño de Moda. Lo conseguí en París y recibí una gran formación, pero cero habilidades digitales.

Por eso me encanta esta era digital.

Aún así, no somos robots, somos humanos, y mis sentimientos son muy humanos, en la vida real y en Instagram.


Una vez que piensas en Instagram en términos humanos, valoras todos los aspectos positivos y olvidas los números.


Así que alejémonos de los viejos clichés y atrevámonos a crear nuestros propios caminos utilizando todas las herramientas a nuestro favor, no contra nosotros mismos o entre nosotros y respetando a todos los artistas.


Nosotros hacemos Instagram, nosotros hacemos las conexiones, no el aligoritmo.



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